Llamado urgente – Ejecuciones masivas en Irán: Kurdos y baluches, víctimas de un silencio cómplice

El Centro Zagros para los Derechos Humanos expresa su profunda preocupación ante la alarmante intensificación de las ejecuciones de prisioneros pertenecientes a las minorías kurda y baluche en Irán. Estas ejecuciones, llevadas a cabo en un contexto de represión política sistemática, ocurren mientras la República Islámica de Irán parece instrumentalizar el silencio de la comunidad internacional y las negociaciones diplomáticas para implementar una política de terror selectivo.

Ejecuciones recientes

Entre el 8 y el 15 de abril de 2025, al menos 21 prisioneros baluches fueron ejecutados en las prisiones de Mashhad (Vakilabad), Zahedán, Gonabad, Shahroud, Kermán, Bandar Abbas e Iranshahr. Los nombres identificados hasta la fecha son:

  1. Abdulhakim Gorgij

  2. Abdulrahman Gorgij

  3. Taj Mohammad Khormali

  4. Amir Ahmad Sanai Mazarehi

  5. Esmail Dahmardeh

  6. Younes Kord Narouei

  7. Gholamreza Pardakhteh Gorgij

  8. Sajad Barahouei

  9. Ehsan Bamari

  10. Yasin Bamari

  11. Bashir Ahmad Rigi Mohammadi

  12. Majid Lejei

  13. Ramin Alizahi

  14. Davoud Baji Zehi Shahouzehi

  15. Allahnazr Gorgij

  16. Abdolsalam Baloch Meshkenti Ahourani

  17. Ali Dehani

  18. Ali Baloch Zehi

  19. Ayoub Berniaei Sarhadi

  20. Abubakr Shahbakhsh

  21. Un prisionero cuyo nombre permanece sin identificar hasta la fecha.

Además, Hamid Hosseinnejad Heydaranlu, prisionero político kurdo de 39 años y padre de tres hijos, fue ejecutado en secreto el 21 de abril de 2025, tras un juicio injusto marcado por confesiones forzadas bajo tortura y una total ausencia de garantías procesales. Su ejecución se llevó a cabo sin que sus familiares o abogados fueran informados.

Prisioneros actualmente en peligro de ejecución

Varios prisioneros, tanto kurdos como baluches, enfrentan un riesgo inminente de ejecución:

  • Behrouz Ehsani (69 años) y Mehdi Hassani (48 años), condenados a muerte por presuntos vínculos con la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (OMPI) tras un juicio sumario de cinco minutos.

  • Pakhshan Azizi y Warisha Moradi, activistas kurdas acusadas de «rebelión armada».

  • Manouchehr Fallah y Shahriar Bayat, condenados a muerte por su participación en las manifestaciones de 2022, sin garantías judiciales mínimas.

Llamado a la comunidad internacional

Frente a esta campaña de ejecuciones que se asemeja a una política de represión étnica y política, hacemos un llamado a:

  • La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el Consejo de Derechos Humanos y los relatores especiales pertinentes para que intervengan de inmediato y condenen públicamente estas ejecuciones, exigiendo una moratoria general sobre la pena de muerte en Irán.

  • La Unión Europea y los Estados miembros de las Naciones Unidas para que activen mecanismos de sanciones específicas contra los responsables de estas graves violaciones, incluidos jueces y fiscales implicados.

  • Las ONG internacionales y los medios de comunicación para que documenten y den a conocer estos casos, evitando que las víctimas sean olvidadas en la indiferencia.

El silencio ante esta ola de ejecuciones masivas equivale a avalar una política de exterminio silencioso. Irán no puede seguir utilizando las negociaciones diplomáticas como una cortina de humo para eliminar a sus disidentes y minorías.

Hacemos un llamado urgente a la movilización internacional para salvar a los prisioneros en peligro, denunciar la represión étnica y política, y exigir justicia.

Centro Zagros para los Derechos Humanos
Ginebra, 23 de abril de 2025