Declaración sobre la adopción de una ley en Irán que castiga con la pena de muerte cualquier forma de cooperación con Israel o con los “Estados hostiles”

El Centro Zagros para los Derechos Humanos expresa su profunda preocupación por la reciente aprobación, el 29 de junio de 2025 (8 de Tir de 1404), por parte del Parlamento iraní de una ley que califica cualquier tipo de cooperación con Israel, Estados Unidos u otros llamados “Estados hostiles” como corrupción en la tierra (efsad fel-arz), lo cual es castigado con la pena de muerte conforme al artículo 286 del Código Penal Islámico.

Esta legislación, adoptada con una mayoría abrumadora, prevé la pena capital no solo para actos de espionaje o asistencia militar, sino también para cualquier forma de apoyo financiero, tecnológico, mediático o incluso simbólico que sea percibido como una legitimación del Estado de Israel. El artículo 3 amplía aún más el alcance de esta ley al criminalizar actividades en el ciberespacio y la transferencia de tecnologías electrónicas o armamentísticas si se considera que se han realizado “con conocimiento” en beneficio del “enemigo”.

Paralelamente, el presidente del Poder Judicial, Gholamhossein Mohseni Ejei, ha ordenado que este tipo de casos se juzguen “en condiciones de guerra”, exigiendo la ejecución inmediata y sin indulgencia de las sentencias. Esta disposición recuerda el clima represivo de los años ochenta, marcado por ejecuciones políticas masivas sin debido proceso.

Consideramos esta ley como un intento de legalizar la represión sistemática de voces disidentes, incluidas aquellas provenientes del ámbito académico, de la sociedad civil, de los medios de comunicación y de los entornos digitales. Al criminalizar incluso la solidaridad intelectual o la mera expresión de pensamiento crítico, las autoridades iraníes buscan imponer un clima generalizado de miedo y silencio.

Expresamos nuestra profunda preocupación por las consecuencias irreversibles de esta ley: el aumento del riesgo de detenciones arbitrarias, juicios injustos y ejecuciones motivadas políticamente con base en acusaciones vagas o manipuladas. En un momento en que los derechos fundamentales deberían protegerse, esta medida representa un preocupante retroceso hacia una represión institucionalizada, la censura y el aislamiento informativo.

Exigimos la derogación inmediata de esta ley, la liberación de todas las personas detenidas bajo dichas acusaciones y el restablecimiento de normas judiciales acordes con las obligaciones internacionales del Estado iraní. La libertad de expresión, el acceso a la información y la dignidad humana no deben ser sacrificadas bajo el pretexto de la seguridad nacional.

Centro Zagros para los Derechos Humanos