El 24 de junio de 1974, las autoridades sirias comenzaron a implementar el llamado proyecto del “Cinturón Árabe”, conforme al decreto n.º 521 emitido por la dirección del Partido Baaz. Este plan, concebido desde 1966, formaba parte de una política sistemática de discriminación contra la población kurda, con el objetivo de borrar su identidad nacional y privarla de sus derechos fundamentales.
El proyecto condujo a la confiscación masiva de tierras agrícolas pertenecientes a los kurdos autóctonos, las cuales fueron redistribuidas a familias árabes trasladadas desde otras regiones del país. Se estableció una franja de colonización de 15 kilómetros de profundidad a lo largo de la frontera sirio-turca en la gobernación de Hasakeh, rompiendo la continuidad geográfica y cultural de las zonas kurdas.
Este proyecto no fue una medida aislada, sino que vino precedido por el censo excepcional de 1962, mediante el cual más de 400.000 kurdos fueron despojados arbitrariamente de su nacionalidad siria. Como consecuencia, padecieron durante décadas la apatridia, la marginación y la privación de derechos civiles, sociales y económicos.
El Centro Zagros para los Derechos Humanos condena firmemente esta política de colonización interna y sus devastadoras consecuencias. Afirmamos que todos los efectos políticos, jurídicos y sociales resultantes de este proyecto son nulos y deben ser revertidos en el marco de un proceso de justicia transicional que garantice la devolución de las tierras a sus legítimos propietarios, la restitución de la nacionalidad a quienes fueron despojados de ella, la reparación integral a las víctimas, y el reconocimiento colectivo de los derechos del pueblo kurdo.
El respeto a los derechos del pueblo kurdo, así como de otros componentes y minorías nacionales de Siria —entre ellos asirios, armenios, siríacos, circasianos y turcomanos— constituye una condición esencial para la construcción de un Estado sirio democrático basado en la ciudadanía igualitaria, la justicia, la inclusión y el reconocimiento efectivo de la diversidad étnica, cultural y lingüística del país.
El Centro Zagros hace un llamado a las autoridades sirias de transición y a todas las fuerzas democráticas a priorizar la abolición definitiva de las políticas discriminatorias del pasado y a entablar un diálogo sincero con los representantes de los pueblos afectados, con miras a una solución política justa, inclusiva y duradera.
Centro Zagros para los Derechos Humanos
Ginebra, 24 de junio de 2025
